Frágiles y resistentes a la vez, los frascos de vidrio aportan un valor enorme hasta a la cocina más diminuta. Ya despojados de mermeladas y cafés, muestran su interior sin inhibiciones y se vuelcan por completo a la decoración y la funcionalidad.
Frágiles y resistentes a la vez, los frascos de vidrio aportan un valor enorme hasta a la cocina más diminuta. Ya despojados de mermeladas y cafés, muestran su interior sin inhibiciones y se vuelcan por completo a la decoración y la funcionalidad.